miércoles, 25 de mayo de 2016

Derechos del Niño

Los derechos del niño (o derechos de la infancia) son derechos que poseen los niños, niñas y adolescentes. Todos y cada uno de los derechos de la infancia son inalienables e irrenunciables, por lo que ninguna persona puede vulnerarlos o desconocerlos bajo ninguna circunstancia. 

Varios documentos consagran los derechos de la infancia a nivel internacional, entre ellos 
La Declaración de los Derechos del Niño y La Convención sobre los Derechos del Niño. Estos documentos reconocen a los niños como sujetos de derecho, pero convierten a los Estados y a los adultos en titulares de la obligación de respetarlos y hacerlos respetar.

A partir de la promulgación de la Convención de 1989 se ha ido adecuando la legislación interna a los principios contemplados en la Declaración. Aunque la legislación y el sistema jurídico de cada país suele ser diferente, casi la totalidad de los países han ido consagrando medidas especiales para su protección, a nivel legislativo e incluso derechos constitucionales


“Entre los Derechos del niño tenemos… Los niños y las niñas tenemos derecho:
1. Al juego.
2. A la libertad de asociación y a compartir nuestros puntos de vista con otros.
3. A dar a conocer nuestras opiniones.
4. A una familia.
5. A la protección durante los conflictos armados.
6. A la libertad de conciencia.
7. A la protección contra el descuido o trato negligente.
8. A la Protección Contra el Trabajo Infantil.
9. A la información adecuada.
10. A la Libertad de Expresión.
11. A la Protección Contra la Trata y el Secuestro.
12. A conocer y disfrutar de nuestra cultura.
13. A la protección contra las minas terrestres.
14. A la protección contra todas las formas de explotación y abuso sexual.
15. A la intimidad.
16. A crecer en una familia que nos dé afecto y amor.
17. A un nombre y una nacionalidad.
18. A la alimentación y la nutrición.
19. A vivir en armonía,
20. A la diversión.


Organizador Visual


Libro Electrónico




Vídeo (Derechos del Niño)




Entrevista




Artículo De Orientación Sexual


La importancia de conocer el contenido y alcance de los derechos humanos, es poder ejercerlos y hacerlos valer ante los órganos competentes. Si bien los principales obligados son las autoridades y los servidores públicos, todos debemos respetar los derechos humanos de las personas independientemente de su orientación sean heterosexuales, lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros, travestís. Para las personas con diferente orientación sexual, las decisiones más importantes de la vida, tales como las que se refieren al trabajo, el hogar, o si adoptarán no son tan fáciles por los tabú aún existentes
Probablemente, les resultará difícil tomar estas decisiones si no cuentan con el apoyo necesario por parte del Estado y la familia, la escuela y la misma sociedad. Debido a que los disidentes sexuales son un segmento de la población que sufre de modo permanente o particularmente una situación de discriminación, desigualdad y/o intolerancia debido a su orientación sexual o identidad de género, no son vulnerables per se o en sí mismas; son vulnerables porque los gobiernos y/o las sociedades las ha puesto en situación de vulnerabilidad debido a prejuicios, discriminación o a la falta de políticas públicas adecuadas que garanticen su igualdad.


Organizador Visual

Vídeo (Orientación Sexual)




Entrevista


martes, 17 de mayo de 2016





Participación Ciudadana
(Participación en la 
Institución)


Arreglo de Jardines





Vídeos del arreglo de Jardines











La seguridad ciudadana 




La seguridad ciudadana es un problema que aqueja a todo el Perú, y a mi localidad es un problema principal y de preocupación.

Mi interpretación es que el problema básico es la ineficiencia de las instituciones encargadas de combatir este tipo de problemas (la policía, el poder judicial, la municipalidad) ya que estas instituciones no le toman la debida importancia y hacen caso omiso a las quejas y denuncias de la población.

La ciudad de Ferreñafe era un lugar muy tranquilo hace algunos años, pero con el transcurrir de los años se volvió algo inseguro ya que hay robos a mano armada, robos de casas y asaltos.

A pesar de que hay vehículos de patrullaje se dan este tipo de cosas se ha comprobado que no cumplen muy bien su labor, hubo casos en que se les encontró durmiendo y además solo se pasean por las calles principales de la ciudad.

Termino diciendo que deberían haber mejores programas en nuestra localidad para combatir tremendo problema para así poder asegurar una convivencia pacífica nuestros pobladores.



¿Las autoridades de tu localidad que están haciendo por erradicar el incremento de pandillas?

Por parte de la municipalidad de Ferreñafe no se ha visto nada ya que no realizan ningún programa para orientar a los jóvenes, pensamos que se podría hacer lo siguiente: 
  • Realizar o dar charlas a los padres e hijos para concientizarlos sobre este tema social.
  • Quitarles la idea de que anden por ahí con chicos de pandillas.
  • No permitirles estar hasta tarde en la calle (darles unos horarios).
  • Darles la suficiente confianza para que estos puedan contarle sus cosas.
  • Que haya mucha comunicación en el hogar.




Pandillaje en el Perú




miércoles, 4 de mayo de 2016



Pobres, pero iguales


Como hemos comentado en anteriores ocasiones, el problema con el énfasis en la desigualdad es que normalmente asume que la cantidad de riqueza es fija, que la libertad económica trata de un juego de suma cero en el que las ganancias de unos son las pérdidas de otros. Así, aquellos que entienden que los ricos tienen recursos como consecuencia de que los pobres no los tengan –y que, en consecuencia, proponen intensas políticas para redistribuir los ingresos– olvidan que el verdadero problema no es la desigualdad, sino la pobreza.


De hecho, la verdadera medida de bienestar de un país no se evalúa por sus niveles de igualdad. Venezuela es hoy el país más igualitario de la región y el primer gobierno de Alan García tuvo niveles de desigualdad más bajos que los de la última década. Sin embargo, pocos peruanos abogarían por regresar a los estándares de vida de finales de la década de 1980 o por compartir el destino de los venezolanos. Lo que varios parecen obviar es que las políticas de igualación de ingresos tienen muchas veces el indeseado efecto de ser bastante exitosas igualando a todos hacia abajo.

De cualquier modo, e incluso asumiendo que la desigualdad es negativa en sí misma, a escala nacional la discusión resulta menos trascendente. Después de todo, la desigualdad –medida a través del coeficiente de Gini– ha venido cayendo sostenidamente gracias al desarrollo económico de los sectores más bajos y medios de la población.

Si bien los argumentos usados a favor de las políticas activas de igualación de ingresos resultan por lo general tan errados como anodinos, en boca del jefe de la Sunat son preocupantes. Las personas y las empresas, multinacionales o no, deben pagar impuestos y ser sancionadas por no hacerlo. Pero defender una visión que recela y castiga el éxito no es compatible con una cultura de emprendimiento, productividad e innovación. Más aun en un contexto en el que la informalidad empresarial y laboral ha ganado tanto terreno en parte gracias a las políticas por momentos arbitrarias que la Sunat implementa.

Hay algo en lo que el señor Ramos sí tiene razón. Pese a los enormes avances logrados en los últimos años, los niveles de pobreza en el Perú y en el mundo aún son indignantes. Pero para combatir este problema –el verdadero flagelo– conviene no desviar esfuerzos en perseguir fantasmas que muchas veces responden a consignas políticas o ideológicas antes que a trabas reales al desarrollo.

Las libertades económicas y las políticas efectivas para incrementar la productividad –por ejemplo, a través de la provisión de educación de calidad– son la clave para superar la pobreza. Mientras el eje de la discusión no se centre en esto, seguiremos corriendo el riesgo de abrigar políticas igualadoras, pero hacia abajo.

Integración de Personas con discapacidad


Inclusión Educativa



Pobreza En el Perú


Pobreza y Desigualdad Social



Inclusión Social





Pobreza





Exclusión Social